La llegada de Muybridge a Guatemala (Parte 2)

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Parte 1

 

Asociado con la galería de Nahl, Muybridge obtiene los medios para hacer una serie fotográfica que haría más adelante en Yosemite [2] y también fotografía una serie en 1870 en Woodward’s Gardens, un parque de diversiones popular en la época. Es ahí donde Muybridge toma sus primeros retratos y una sus primeras modelos fue una joven llamada Flora, conocida de Muybridge ya que trabajaba como retocadora en la galería de Nahl. Un año más tarde, Muybridge y Flora (veinte años más joven) se casan [1].

Flora Muybridge por William H. Rulofson

FORMANDO UNA FAMILIA

 

Muybridge continúa su trabajo como fotógrafo, algo que lo alejaba recurrentemente de su esposa debido a que gran parte de su trabajo era paisajístico y viajaba a lugares remotos para tomar sus imágenes. Un año después es contratado por Leland Stanford para fotografiar su nueva mansión [1], una relación que no solo origina los eventos que describí en esta entrada, sino que también resulta crucial para su defensa legal en un momento importante de su vida.

A finales de 1873 los Muybridge se enteran de que Flora está embarazada por tercera vez (los primeros dos embarazos terminaron con muerte fetal) [1]. Al momento del parto (en abril de 1874) Muybridge se encontraba de viaje pero regresa al día siguiente cuando recibe un telegrama con la noticia del nacimiento de su hijo (a quien llaman Florado Helios en honor a ambos padres). La comadrona (Susan Smith) al recordar lo que sucedió en esos días comentó: “[Muybridge] se quedó durante una semana o diez días. El día que se fue, la señora Muybridge escribió una nota y pidió que la llevara a la oficina de[l periódico] Evening Post y que preguntara por el comandante Larkins… Él llamaba frecuentemente, y cuando estaba presente siempre me pedían que me retirara del salón” [2].

MALAS NOTICIAS

En octubre del mismo año Muybridge visita a Smith (se encontraban en medio de una disputa legal) cuando encuentra una fotografía de Florado que él no había tomado. Al ver el reverso, encuentra la inscripción “Pequeño Harry” con la letra de su esposa. Smith comentó: “Pisó violentamente el suelo y exhibió la emoción más salvaje. Su apariencia era la de un loco; estaba demacrado y pálido, sus ojos vidriosos; su mandíbula inferior colgaba; mostraba sus dientes; temblaba de pies a cabeza, y jadeaba para respirar. Era terrible de ver.” Cuando Muybridge pidió explicaciones, Smith recordó: “Pensé que estaba loco y que me mataría a mí o a sí mismo si no le contaba lo que sabía” [2]. En un mismo instante dos noticias terribles: Flora lo engañaba con el comandante Harry Larkyns y el hijo no era suyo.

Parte 3

Fuentes

[1] Solnit. R. (2004). River of Shadows: Eadweard Muybridge and the Technological Wild West. Nueva York: Penguin Books

[2] Braun, M. (2010). Eadweard Muybridge. Londres: Reaktion Books

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