Balance de blancos

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El balance de blancos es otra función de nuestra cámara que hay que tomar mucho en cuenta. Se refiere al ajuste de las intensidades de los colores en una escena. Nuestra cámara podría captar un exceso de cierto color, haciendo que exista una dominante en la fotografía. En algunas ocasiones la podemos manejar como recurso creativo pero en la mayoría de veces debemos asegurarnos de que esté bien utilizada.

Es más fácil explicar en qué consiste viendo ejemplos. Arriba vemos una imagen con un balance de blancos adecuado (izquierda) y otro inadecuado (derecha). A veces la diferencia es algo sutil como en este ejemplo pero en otras es muy notable, como cuando tomamos una fotografía con luz incandescente o de tungsteno:

Fotografía tomada con luz de tungsteno/incandescente (noten la fuerte dominante amarilla)

Para evitar este problema podemos usar las configuraciones preestablecidas de nuestra cámara antes de tomar la fotografía. En el menú de balance de blancos vemos los siguientes íconos, que son utilizados de manera casi universal por los distintos fabricantes de cámaras:

Opciones preestablecidas para el balance de blancos*

*Modificado de: Nikon Corporation. (2015). D7200 User’s Manual. Recuperado de http://download.nikonimglib.com/archive3/Q3Q8q001RCR303gJ4tp98L2fLB94/D7200UM_NT(En)04.pdf

No todas las cámaras poseen la opción de escoger los grados Kelvin ya que es una opción avanzada.

Si sabemos que vamos a tomar una fotografía bajo luz de tungsteno o incandescente entonces escogemos la opción antes de tomarla. Si usaremos luz fluorescente como luz principal escogemos esa opción y así sucesivamente.

No obstante, a menudo es insuficiente el utilizar el balance de blancos que aparentemente es el adecuado para la escena ya que aun así puede haber dominantes. No todas las luces de tungsteno o incandescentes son exactamente iguales. Hay mucha variación y tendrían que haber prácticamente tantas opciones de balances de blancos como cantidad de focos y luces existentes. Debido a esto las cámaras tienen la opción del preajuste manual del balance de blancos.

Por último, es una buena práctica tomar fotografías de manera que no requieran mucha posproducción. Pero si no nos queda otra opción, debemos tomarlas en formato Raw y no JPEG. En otra ocasión hablaremos de qué son y cuáles son sus diferencias.

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