La llegada de Muybridge a Guatemala (Parte 3)

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Parte 1

Parte 2

LAS REPERCUSIONES

 

Horas después se encuentra con su amigo y editor William Rulofson, director de la galería donde se había tomado la foto de Florado. Acerca del encuentro, Rulofson comentó: “Se arrojó a un salón y lloró amargamente, gimiendo como un hombre con una gran angustia mental” incluso antes de que Muybridge le explicara qué estaba pasando [2]. Muybridge se negaba a hablar del asunto y cuando Rulofson impidió que se retirara, Muybridge “lo agarró y, con una fuerza casi sobrehumana, lo arrojó a través del salón y huyó por las escaleras”. Rulofson lo alcanzó y lo convenció de que regresara y le explicara lo sucedido. Después de hacerlo, Muybridge dijo: “Uno u otro debe morir.” y se retiró del lugar [1].

Eadweard Muybridge en Yosemite, 1872

En ese instante Muybridge toma un barco, luego un tren y finalmente un carruaje para llegar a donde Larkyns se encontraba [1]. El conductor del carruaje recordó que Muybridge estaba calmado y la conversación era natural y racional. Al encontrar a Larkyns, éste pregunta “¿Quién es usted?” y Muybridge responde: “Mi nombre es Muybridge y le traigo un mensaje de mi esposa”. Antes de terminar la oración apretó el gatillo del revólver que llevaba en la mano y la bala impacta en el pecho de Larkyns, matándolo en unos instantes. Uno de los hombres que estaba con Larkyns le quitó el arma sin que se opusiera. Serenamente se disculpa por “la interrupción” y seguidamente es arrestado y encarcelado [2].

EL JUICIO

Muybridge pasaría cuatro meses encarcelado acusado de homicidio en primer grado, un crimen castigado con la pena de muerte. En el juicio (que inició en febrero de 1875 y duró dos días) [2] fue defendido por un equipo de tres abogados liderados por un íntimo amigo de Stanford. La defensa hizo un alegato de enajenación mental y para demostrarlo llamaron como testigos a personas que conocieron a Muybridge antes y después de su accidente. Varios de ellos relataron cómo el humor y las facultades de Muybridge cambiaron. Olvidaba cosas, no reconocía a conocidos, era irritable, excéntrico, descuidado. La foto de él al borde del precipicio se usó como prueba de eso último. Debido a los relatos de los testigos se cree que el accidente provocó un daño permanente en su corteza orbitofrontal, algo que explica estos cambios de personalidad [1].

Después de varias horas de deliberación finalmente lo declararon inocente sin declararlo demente, algo que iba en contra de la opinión del propio juez. Al parecer todos los miembros del jurado estaban casados y estaban convencidos de que habrían reaccionado de manera similar si sus esposas los engañaban [1].

Menos de dos semanas después de haber sido absuelto, Muybridge arregló sus cosas y se embarcó hacia Centro América. La Pacific Mail Steamship Company lo había contratado para tomar fotografías en Panamá y Guatemala para atraer inversiones extranjeras en las plantaciones de café [1]. Muybridge pasaría seis meses en nuestro país [2]. Aparte de la capital (Guatemala) y Antigua Guatemala (Sacatepéquez), visitó y fotografió los departamentos de Escuintla, Quetzaltenango, Retalhuleu, Sololá, Suchitepéquez y Totonicapán.

"Crater of Volcan Agua", Eadweard Muybridge - 1875

En cuanto a Flora, pidió tanto una pensión conyugal como el divorcio, alegando crueldad y abuso por parte de Muybridge. Desafortunadamente falleció unos meses después (en julio de 1875) antes de que pudiera resolver ambas situaciones legales. Florado creció en orfanatos y Muybridge ni siquiera lo mencionó en su testamento. Falleció a la edad de 70 años después de llevar una vida muy ordinaria [1].

Y es así como un grave accidente de carruaje, su cambio de profesión a fotógrafo, su matrimonio con Flora, el nacimiento de un hijo, una infidelidad y un homicidio culminaron en un juicio en donde una absolución lo salvó de una pena de muerte y le permitió hacer su viaje a Centro América y, específicamente, a Guatemala.

Fuentes

[1] Solnit. R. (2004). River of Shadows: Eadweard Muybridge and the Technological Wild West. Nueva York: Penguin Books

[2] Braun, M. (2010). Eadweard Muybridge. Londres: Reaktion Books

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