Donna Ferrato (1949- ) es una fotógrafa estadounidense, ganadora de varios galardones importantes incluyendo la Beca W. Eugene Smith de fotografía humanitaria. Aunque ella considera a otra como su fotografía más importante, la que presento hoy es la que la llevó al camino que al día de hoy sigue recorriendo con mucha energía y dignidad (esta entrada es una especie de continuación de los temas que Nan Goldin ha tocado en su propia obra).

ANTECEDENTES
Trabajando como freelancer para la agencia Black Star, Ferrato recibió un encargo de la revista Playboy de Japón para documentar la glamorosa vida de la clase alta en Nueva York. Originalmente, el tema estaría lleno de sexo y decadencia, ya que ese era el enfoque del encargo. En la escena conoció a Garth y a Lisa, una pareja sueca muy adinerada y privilegiada que le dio acceso libre e ininterrumpido a su mansión y a sus vidas. Las fiestas a las que asistían, y que a veces acogían en su propia casa, estaban llenas de sexo (orgías*), drogas y disipación. A pesar del ambiente juguetón y desenfadado que podríamos esperar, Ferrato presentía que algo extraño sucedía bajo la superficie. Garth obligaba a Lisa a realizar actividades en contra de su voluntad, bajo el pretexto de que la estaba ayudando a realizar todo su potencial. Esto generaba tensiones y estrés que comenzaron a mostrar el verdadero estatus de su relación. [1] [2]
*En una imagen sorprendente, se puede ver a uno de sus hijos (de unos 3 años) gateando en una cama mientras varias personas están teniendo relaciones sexuales en la habitación.
En su diario, Ferrato documenta los argumentos y peleas de la pareja. Luego de una ausencia de varios meses durante la cual Ferrato da a luz a su hija, regresa para encontrarlos en un mal estado, no solo con respecto a su relación, sino también a su salud, agregando que incluso como padres estaban emocionalmente ausentes. Ferrato se preocupa por el bienestar de Lisa, y le sugiere dejar de consumir drogas. Es esta sugerencia la chispa que detona la bomba que estallaría tan solo unos días después. [1]
LA FOTOGRAFÍA
Mientras dormía con su bebé en una de las habitaciones cercanas, Ferrato escucha gritos y el sonido de objetos rompiéndose. Luego de esconder a su bebé en un closet (sabía que Garth tenía un arma), toma lo que ella misma describe como su propia arma: una Leica M4. Sin dudarlo más, se dirige a la habitación para ver qué estaba sucediendo. [3] En el baño encuentra a un Garth furioso, buscando algo en las estanterías y gritando a Lisa como si fuese una chiquilla. Ferrato, con temor, comienza a fotografiar. [1] Enseguida, Garth comienza a agredir a Lisa ante la mirada incrédula de Ferrato (en ese momento pensó: “…si no tomo esta fotografía, nadie creerá que esto sucedió.”). Ella interviene, tomándole del brazo y rogándole que parase. Él simplemente responde “Conozco mi propia fuerza. Y no voy a hacerle daño. Sólo voy a enseñarle una lección.” Ferrato comenta que después de su intervención, Garth dejó de agredir a Lisa. [3] Esa misma noche, al finalizar el episodio, Lisa le confiesa a Ferrato que “Siempre pensé que él me amaba, pero hoy me agredió de una manera que jamás haría con el perro. Nunca más volveré a creer en su amor.” [1]
Ferrato deja la mansión al día siguiente, tirando el rollo en una gaveta, confundida y tratando de procesar (y hasta olvidar**) lo que había presenciado. Lo que sucedió fue que, ante la sugerencia de Ferrato, y para intentar salvar su matrimonio, Lisa escondió una pipa con la cual Garth consumía drogas, y esto lo enfureció. [1]
**Más adelante, Ferrato observa que esta reacción es la misma respuesta que otras víctimas y testigos de violencia doméstica adoptan, y la razón por la cual el problema es tan generalizado. [1]
LA SEPARACIÓN
Meses después, Ferrato llama a la pareja y Garth le comenta que había ingresado a Lisa a una clínica de desintoxicación. Al ser preguntado si él no necesitaba ese mismo tipo de ayuda, responde “… estoy bien. Tengo todo bajo control. Pero Lisa está muy mal. ” Cuando Ferrato decide visitarla en la clínica, la encuentra no solo con Garth, sino con un ojo morado. Esta vez, Ferrato supo qué tenía que hacer. Al regresar a casa, toma el rollo que había tomado la trágica noche y lo revela. [1]
Cuando Lisa regresa a casa del centro de desintoxicación, encuentra muestras de amor de Garth, como mensajes románticos y rosas por toda la casa. Como ya podemos anticiparlo, este fue otro acto de manipulación. Pronto comenzó a agredirla de nuevo, en una ocasión mordiéndole el dedo, arrastrándola sobre las escaleras, saltando sobre ella (entre otras cosas) mientras ella imploraba “Garth, ¡recuerda que soy yo! ¡Detente, soy Lisa!”. Su hijo mayor llamó a la policía durante esta agresión y Garth fue llevado a la cárcel. Lisa solicitó y obtuvo una orden de protección, se divorció y se mudó con sus hijos a un hogar mucho más modesto. [1] Garth*** se volvió a casar y en ocasiones visitaba a Lisa y a sus hijos, negando lo que había hecho. [4]
*** Años después, se conoció el nombre real de ambos: Bengt y Elisabeth. Bengt falleció en 2010.
Las fotografías permanecieron sin publicarse durante muchos años a pesar de las palabras de estímulo que Ferrato recibió de otros fotógrafos y editores. El propio editor de LIFE John Loengard le dijo que “Siempre pensé que la violencia doméstica era un tema no fotografiable hasta que vi estas fotografías.” [5]
SECUELAS
Este momento y esta imagen tuvieron un impacto enorme en Ferrato, cambiando su vida y su carrera. Cualquier otro fotógrafo hubiese continuado con otros proyectos, enfocando su esfuerzo y mirada en otros temas, pero Ferrato encontró en esta imagen un propósito noble al cual se volcó por completo, y que al día de hoy sigue dedicada****. Después de tomar la imagen, comenzó a documentar a víctimas de violencia doméstica, viviendo con ellas, visitando albergues e incluso viajando con la policía para presenciar este tipo de situaciones.
****La propia Ferrato vivió situaciones muy dolorosas y difíciles durante su juventud, algo que también la motivó a ayudar a otros.
PUBLICACIONES IMPORTANTES
En 1987, The Philadelphia Inquirer fue el primero en publicar algunas de sus fotos relacionadas con este tema.
Cuatro años más tarde publica el libro “Living with the enemy” después de muchos esfuerzos fallidos. Pronto, un refugio en Nueva York solicitó su autorización para exhibir sus fotografías para una colecta de fondos. Esa noche se recolectaron $300,000, y fue en ese momento que se percató de que sus fotografías podían utilizarse para algo positivo. [2]
El 1994, Time publica su trabajo no solo en un artículo extenso, sino también en la portada, visibilizando así el tema ante un público masivo.
OTROS
El año de publicación de su libro funda el “Domestic Abuse Awareness Project” (DAAP), una organización sin ánimos de lucro que utiliza su trabajo (fotografías, libros, charlas y conferencias) para recaudar fondos para combatir la violencia doméstica.
Su trabajo ha sido reconocido de varias maneras, y la ciudad de Nueva York ha denominado el 30 de octubre como “Día de Reconocimiento a Donna Ferrato” por su “…servicio continuado como ejemplo de defensa y activismo y como ciudadana al que la ciudad se enorgullece de llamar como una de las suyas.”

Fuentes
[1] Ferrato, D. (2004). Living with the enemy. Nueva York, NY: Aperture
Light, K. (2010). Witness in our time. Working lives of documentary photographers. Washington, D.C.: Smithsonian Books
‘I was gutted that I’d been such a coward’: photographers who didn’t step in to help. (2012, julio 28). The Guardian. Recuperado de: https://www.theguardian.com/media/2012/jul/28/gutted-photographers-who-didnt-help
Romero, D. (1994, julio 27). The Ugly Truth: Quest to Photograph Love Turns Into Passion to Save Women. Los Angeles Times. Recuperado de: https://www.latimes.com/archives/la-xpm-1994-07-27-ls-20396-story.html
Ferrato, D. (2023, enero 2). Dare to Survive. The New York Times. Recuperado de: https://www.nytimes.com/2023/01/02/opinion/dare-to-survive.html




