Mujer ángel (1979)

Una caminata por el desierto de Sonora dejó una imagen que la propia Graciela Iturbide no recordó haber tomado y que después reconoció como un regalo.

Graciela Iturbide (1942- ) es una de las figuras más emblemáticas de la fotografía mexicana e iberoamericana. Se inició en la fotografía gracias a Manuel Álvarez Bravo, quien no solo fue su mentor sino también su gran amigo. Al igual que él, recibió una Beca Guggenheim pero en 1988, gracias a la calidad de su trabajo. Un año antes, en 1987, es galardonada con el prestigioso premio/beca del W. Eugene Smith Fund. En 1998 recibe el Premio Hasselblad, uno de los más prestigiosos en la fotografía. Además, este año fue reconocida con el Premio a la Contribución Destacada de los Sony World Photography Awards 2021, el cual se entrega a fotógrafos que han tenido impacto considerable en el medio fotográfico. Algunos de los galardonados con este premio incluyen a Martin Parr, Elliott Erwitt, Mary Ellen Mark y William Eggleston entre otros.

Graciela Iturbide en 2018. Fotografía por Thomas Canet
Graciela Iturbide en 2018. Fotografía por Thomas Canet

Su fotografía suele ser muy personal e íntima. Esto lo logra no solo con su sensibilidad artística (aunque ella no se considera una artista), sino también a través del vínculo que crea con sus sujetos al convivir con ellos. Esto también se traduce en fotografía generada con respeto, empatía y hasta admiración (hablando de sus series sobre pueblos indígenas mexicanos o de pandilleros en la frontera de México con Estados Unidos).

MUJER ÁNGEL

La fotografía de esta entrada fue tomada en el desierto de Sonora mientras la fotógrafa se encontraba documentando a los indígenas Seris para el Archivo Etnográfico del Instituto Nacional Indigenista de México. Al momento de tomar la fotografía estaba acompañando a la mujer y a otras personas a una cueva donde había pinturas indígenas. Ni después del revelado, ni durante la impresión de las hojas de contacto se dio cuenta que había tomado esta imagen. No fue sino hasta que su editor le habló de ella que finalmente la apercibió. Esta es una de las razones por las cuales la considera como su favorita. Ella jamás olvida las fotografías que toma y, de manera poética, expresa que probablemente fue un regalo que el desierto le dio para sorprenderla.

Comenta también que regresó un tiempo después a mostrar sus fotos al pueblo, pero los Seris no estaban impresionados debido a que sus fotografías estaban en blanco y negro y ya estaban acostumbrados a ser fotografiados por turistas extranjeros con Polaroids a color. Quienes fueron retratados sí se llevaron una copia de su fotografía, por lo que Iturbide supone que finalmente sí fueron de su agrado.

¿VÍNCULOS CON GUATEMALA?

No pude encontrar registros que indiquen que Iturbide haya fotografiado acá en Guatemala, aunque no es algo imposible ya que ha venido al menos un par de veces a nuestro país. La primera fue en 1996, cuando fue invitada a participar como jurado de la X Bienal de Arte Paiz. La segunda fue en 2015, cuando realizó una exposición en la Galería José Gorostiza de la Embajada de México como parte de las actividades de la XII Feria Internacional del Libro en Guatemala (FILGUA). La exposición, intitulada “Espejos de Luz”, incluyó muestras de varios de los proyectos en los que ha trabajado (no las mencioné anteriormente, pero sus series con pájaros también son bastante personales y expresivas).

Imagen de la exposición. Quienes me conocen podrán encontrarme entre los asistentes. Fotografía por Embajada de México en Guatemala.

Fuente

Phillips, S. (2012, septiembre 19). Graciela Iturbide’s best photograph: a Mexican Seri woman. The Guardian. Recuperado de: https://www.theguardian.com/artanddesign/2012/sep/19/graciela-iturbide-best-photograph

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