Medición de luz para película (Parte 3)

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Primera parte

Segunda parte

 

Otro dato importante que debemos tomar en cuenta a la hora de fotografiar (película o digital) tiene que ver con el contraste de luz que tanto nuestro sistema visual, como nuestro medio fotográfico fotosensible, son capaces de captar. Por un lado tenemos el contraste de la escena, el cual está dado por la diferencia entre las partes más claras y las partes más oscuras de lo que queremos fotografiar. Por otro lado tenemos la capacidad que tenemos nosotros y que tiene la película para captar detalle en ambos extremos (partes más claras y más oscuras). Nuestro sistema visual siempre tendrá una mayor capacidad para ver detalles aún cuando el contraste de la escena es muy grande. La habilidad del fotógrafo de película está en reconocer esas diferencias y tomar los pasos necesarios para minimizar la pérdida de información ya sea en un extremo o en el otro.

En los siguientes ejemplos vemos algunas de las situaciones de luz que podemos encontrar (la línea amarilla representa el contraste de la escena y las verdes la capacidad de la película para captar el rango):

  1. En este ejemplo, el contraste de la escena es exactamente igual a la capacidad de la película para representar correctamente las partes más oscuras y más claras de la escena.
  2. En este ejemplo, la capacidad de la película para representar los extremos excede por mucho al contraste de la escena, por lo cual no tendremos problema alguno logrando una exposición con detalle en todas las zonas. En prácticamente todas las situaciones de luz nuestro sistema visual estaría representado de esta manera. Pero reitero, reconocer esta característica es clave para lograr una buena medición de luz para película.
  3. Este es un problema algo común en fotografía. Resulta que el contraste de la escena es mucho mayor a la capacidad de nuestra película para captarlo. Es imposible tomar una fotografía donde tengamos detalles tanto en las sombras como en las altas luces…
  4. … lo cual nos lleva a tomar una decisión importante. Como no podemos tener detalle en los extremos, tendremos que sacrificar uno de ellos. En este ejemplo, estaríamos exponiendo bien para las sombras (preservando los detalles) pero perdiéndolos en las altas luces.
  5. La otra opción que tenemos es exponer bien para las altas luces (preservando los detalles que ahí se encuentren) pero perdiendo información en las sombras.

Ahora veamos ejemplos reales de las situaciones 4 y 5.

Escena vista por nuestros ojos

En esta primera fotografía, tenemos a un sujeto en contraluz. La manera en que vemos la fotografía acá es como la veríamos con nuestros ojos: con suficiente detalle en las sombras y también en las altas luces. En las sombras podemos ver la textura del plástico negro y también los alambres que conforman la maceta. En las altas luces podemos ver 4 franjas distintas que desde abajo hacia arriba se ven rojiza, celeste, gris oscuro y finalmente un celeste con menos saturación que el primero. Ahora bien, como ya sabemos que nuestra cámara/película no es capaz de captar tanto detalle en una escena con tanto contraste, nos vemos obligados a tomar una de dos decisiones.

Medición de luz puntual en las sombras

En esta primera opción (ejemplo 4), decidimos guardar detalle en las sombras midiendo luz de manera puntual sobre la maceta (y como vimos en la entrada anterior, ajustando la exposición para que se vea negra y no grisácea). El problema está en que las altas luces pierden todo el detalle que sí podemos ver a simple vista.

Medición de luz puntual en las altas luces

En nuestra segunda opción (ejemplo 5), estaríamos guardando detalle en las altas luces haciendo una medición de luz puntual sobre el cielo, pero el detalle de las sombras se pierde completamente.

 

¿Qué nos enseña esto? Pues bien, lo primero es que debemos estar atentos a aquellas escenas en las cuales el contraste de luz es demasiado grande. La experiencia nos puede ayudar a reconocer estas situaciones a simple vista, pero para tener información más concreta, es acá donde nos ayuda nuestro exposímetro de medición puntual. Con él, podemos leer exactamente cuál es la diferencia en stops entre los extremos para poder así tomar las decisiones pertinentes.

Ejemplo de lecturas con 9 stops de diferencia

En este ejemplo hipotético, nuestro exposímetro de medición puntual nos da esas lecturas para la parte más clara y más oscura de la escena. Con esta información, sabemos que la diferencia entre ellas es de 9 stops, muy grande para obtener detalle en las sombras y altas luces. Esto me obligará a tomar una de las decisiones (4 o 5) del ejemplo anterior.

Ejemplo de lecturas con 4 stops de diferencia

En este segundo ejemplo hipotético, nuestro exposímetro de medición puntual nos indica que la diferencia entre las partes más oscuras y más claras de la escena es de únicamente 4 stops, por lo que no debo preocuparme por perder detalles en las altas luces o en las sombras.

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