Introducción al formato grande (Parte 3)

Tiempo de lectura: 3 minutos

Después de haber hablado de algunos aspectos teóricos de formato grande (generalidades y ventajas y desventajas), llega el momento de hablar un poco de la práctica. En esta entrada explicaré la operación básica de una cámara de formato grande para tomar una fotografía.

Algunos de los pasos que describiré pueden realizarse antes o después de otros. Por lo tanto, el orden podrá variar de fotógrafo a fotógrafo.

Preparación de las placas en los portaplacas: en completa oscuridad, las placas deben insertarse dentro de los portaplacas. En otra entrada explicaré más detenidamente cómo es el proceso.

Encuadre de la imagen: antes de continuar con los siguientes pasos (especialmente el enfoque), es necesario encuadrar la imagen tal y como la queremos o necesitamos. Para esto necesitamos abrir el lente a su apertura máxima para que pueda llegar suficiente luz al vidrio de enfoque (visor) y también usar la tela negra para bloquear casi toda la luz y que la única que podamos ver sea la que entra a través del lente. Ojo: en formato grande no tenemos espejos entre el lente y el visor, por lo que la imagen llegará invertida verticalmente y volteada horizontalmente (“al revés”). Esto puede dificultar un poco la búsqueda del encuadre que deseamos, ya que hay que acostumbrarse a orientar la cámara correctamente.

Por otro lado, dependiendo de cómo haya sido la última fotografía que tomamos, es posible que no logremos distinguir la imagen en el vidrio de enfoque para encuadrar, ya que el enfoque cambia de fotografía a fotografía. Si no logramos ver una imagen para encuadrar, La manera más rápida de lograr un enfoque inicial es aflojando el seguro de alguno de los dos estándares y moviéndolos en movimientos un poco grandes. Una vez podamos distinguir la imagen podremos encuadrar. El enfoque más fino podemos dejarlo para el siguiente paso.

Enfoque: una vez tenemos una idea de cuál será nuestro encuadre, apretamos todos los seguros de la cámara/trípode para que no se mueva e iniciamos el enfoque. Este no podrá hacerse correctamente sin el uso de una lupa. La lupa se coloca sobre el vidrio de enfoque y movemos la(s) manija(s) de enfoque (hay al menos dos) hasta que encontremos el correcto. El enfoque se logra estirando o encogiendo el fuelle, lo que modifica la distancia entre el lente y el vidrio de enfoque/plano de enfoque. Una vez logramos el enfoque, también es importante apretar las manijas para que éste no cambie. Al finalizar este paso ya podemos dejar de utilizar la tela negra.

Medición de luz: a partir de acá comienza a correr el tiempo. Si medimos luz pero nos tardamos mucho en realizar los siguientes pasos, nuestra fotografía podría salir subexpuesta o sobreexpuesta según cómo haya cambiado la luz. Si estamos en estudio con iluminación controlada este no sería un problema. La medición de luz se puede realizar con cualquier exposímetro, pero si queremos/necesitamos control completo sobre la exposición lo mejor es usar un exposímetro de medición puntual. Si tenemos una cámara de lentes intercambiables, entonces podemos utilizar la función de medición puntual que casi todas poseen. Si no, habría que comprar un exposímetro especial.

Compensación de luz (fuelle): si la fotografía es de un paisaje, o si el fuelle no se extendió demasiado, este paso no aplica. Sin embargo, si estamos muy cerca de un sujeto, lo cual nos obliga a extender mucho el fuelle, tendremos que realizar una compensación a la exposición que ya calculamos. Esto también lo explicaré en otra entrada.

Compensación de luz (filtros): si vamos a utilizar filtros (color, densidad neutra) entonces tenemos que tomar esto en cuenta.

Compensación de luz (sistema de zonas): si vamos a trabajar con el sistema de zonas, poniendo áreas de la foto en los tonos que previsualizamos, también necesitaremos compensar la exposición.

Preparar portaplaca: una vez tenemos nuestro encuadre, enfoque y exposición, podemos colocar el portaplaca correctamente orientado en su posición.

Preparar apertura y velocidad: como usamos la apertura más grande únicamente para enfocar, no hay que olvidar de utilizar la apertura adecuada para la fotografía y también de colocar la velocidad.

Cerrar apertura: con los lentes de formato grande podemos abrir la apertura manualmente para poder encuadrar y enfocar. Sin embargo, para poder tomar la fotografía, ésta debe estar completamente cerrada. Si no hacemos este paso antes de quitar la placa protectora, estaríamos velando la fotografía.

Retirar la placa protectora: una vez estamos seguros de que el lente está cerrado, podemos retirar la placa protectora del portaplacas. A partir de este momento la placa está expuesta a la luz, y cualquier entrada de luz debería venir del lente y con la velocidad adecuada para la exposición correcta.

Tomar la fotografía: el disparador suele accionarse con el dedo pero lo ideal es utilizar un disparador remoto.

Colocar la placa protectora: el último paso de este proceso es colocar de vuelta la placa protectora. Si olvidamos esto, todo el esfuerzo anterior habrá sido en vano.

Sencillo, ¿no?

Deje un comentario