En la entrada anterior comencé a describir las características importantes de una memoria (específicamente tipo de memoria y capacidad). En esta segunda entrada me enfocaré en un aspecto que no está muy bien comprendido por muchos fotógrafos, principalmente por la falta de claridad en el lenguaje que usan las compañías para referirse a él.
VELOCIDAD(ES)
Acá es donde el tema se vuelve un poco más elaborado. Al hablar de velocidad en una memoria tendríamos que hablar de al menos tres tipos: 1) velocidad de escritura de la cámara (hacia la memoria), 2) velocidad de escritura de la memoria (desde la cámara) y 3) velocidad de lectura de la memoria (desde la computadora). La velocidad que vemos en las memorias con números arábigos usualmente (aunque no siempre) se refieren a la tercera y por lo tanto no nos cuenta toda la historia.
La velocidad de la memoria puede indicarse mediante Speed Class (C2, C4, C6 y C10), UHS Speed Class (U1 y U3), Video Speed Class (V6, V10, V30, V60 y V90), megabytes por segundo (MB/s) o una clasificación x. Las clases C, U y V expresan velocidades mínimas secuenciales de escritura bajo las condiciones definidas por cada estándar. La clasificación x suele referirse a una velocidad máxima de lectura anunciada; cada x equivale a 0.15 MB/s. Por ejemplo, 8x equivale a 1.2 MB/s y 2933x a aproximadamente 440 MB/s como valores nominales, no como velocidades mínimas garantizadas. La ficha del fabricante debe consultarse para distinguir velocidades de lectura y escritura, así como valores mínimos y máximos.
Ahora bien, las cámaras poseen su propia velocidad a la cual pueden escribir datos hacia la memoria. Si mi cámara posee una velocidad de escritura de 80 MB/s, entonces sería absurdo comprar una memoria ya sea de 10 MB/s o de 400 MB/s. En el primer caso se hará un cuello de botella a la hora de transferir información a la memoria y el proceso será demasiado lento. En el segundo caso estaría gastando mucho dinero por una memoria que excede por mucho la velocidad de escritura de la cámara. Por ello, lo ideal sería comprar una memoria cuya velocidad de escritura desde la cámara sea similar a la velocidad de escritura de la cámara hacia la memoria. El problema es que los fabricantes de cámaras no anuncian esta velocidad. No obstante, existen algunas maneras a través de las cuales podemos tomar decisiones informadas. La primera es seguir las recomendaciones de los manuales. Aunque no digan el dato exacto, acá encontraremos recomendaciones de las especificaciones mínimas de la memoria para obtener resultados óptimos con nuestra cámara. La segunda es visitando algunos sitios con esta información, pero están incompletos y no siempre encontraremos nuestro modelo de cámara en ellos. La tercera es averiguando el tipo de ranura que utiliza nuestra cámara. Las que poseen ranuras UHS-I poseen una velocidad máxima de 104 MB/s, mientras que las de ranura UHS-II (otro vínculo) poseen una velocidad máxima de 300 MB/s. En ambos casos el tipo de ranura compatible se identifica en la memoria con el número romano correspondiente (I o II). La cuarta es haciendo pruebas y cálculos. Puedo tomar fotografías en modo ráfaga, contar el tiempo que la cámara se tarda grabando las fotografías (hay un indicador en la parte trasera de la cámara que se enciende mientras se graba información hacia la memoria) y hacer el cálculo.

Ejemplo: se toman 5 fotografías en modo ráfaga y se mide un tiempo de 9 segundos para grabarlas en la memoria. Si los cinco archivos suman 58 MB, la tasa media aproximada del proceso es 58/9 = 6.44 MB/s. Esta estimación incluye el comportamiento del conjunto formado por la cámara, su búfer y la tarjeta.
En las cámaras que poseen doble ranura, la velocidad máxima en modo ráfaga estará decidida por la memoria más lenta que se esté usando. Si una memoria tiene una velocidad de 50 MB/s y otra de 160 MB/s, la cámara estaría escribiendo a 50 MB/s.
En cuanto a la velocidad de lectura de la memoria desde la computadora, ésta va a depender no solo de la velocidad de la memoria, sino también de los puertos USB desde los cuales se esté leyendo la información (desde la cámara, con lectores externos o integrados de algunas computadoras). Un puerto USB 3.0 será mucho más rápido que uno 2.0.
Debido a que prácticamente todas las cámaras modernas poseen la capacidad de grabar video, mencionaré brevemente la clasificación que se usa para ese propósito. La velocidad mínima secuencial de escritura se expresa con una V y un número en MB/s. La clase necesaria depende del modo de grabación, el caudal de datos, la frecuencia de fotogramas y el códec; debe emplearse la clase indicada por el fabricante de la cámara para el modo concreto.
En la próxima entrada hablaré de las últimas características que hay que tomar en cuenta para escoger (y comprar) la memoria adecuada para nuestras cámaras.




