Derrière la Gare Saint-Lazare (1932)

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Es casi imposible hacer un listado de los mejores 5 o 10 fotógrafos de la historia, ya que distintos tipos de fotografía requieren distintos tipos de habilidades y sensibilidades. Haciendo una analogía con el deporte, es como tratar de decidir quién es el mejor atleta de la historia entre un boxeador, un velocista, un basquetbolista, un tenista o un futbolista. Es imposible compararlos. Pero si nos atreviéramos a hacer un listado similar de fotógrafos, el francés Henri Cartier-Bresson estaría en al menos el top 3, si no es que en el número 1.

Autorretrato (1987) - Henri Cartier-Bresson*
*Imagen tomada de [1]. Cartier-Bresson estudió pintura durante gran parte de su juventud. Aunque desde pequeño había desarrollado un gusto por la fotografía, no fue sino hasta 1930 cuando una imagen del fotógrafo Martin Munkácsi lo inspiró a tomar fotografías más seriamente. Apenas dos años más tarde tomaría una de sus imágenes más famosas.
Three Boys at Lake Tanganyika (1931-32) - Martin Munkácsi
En 1934, viaja a México donde comienza a madurar como fotógrafo y a tomar sus fotografías más importantes. Un año después, deja la fotografía para estudiar cinematografía. Incluso llega a trabajar con Jean Renoir en Partie de Campagne (1936) y La Règle du Jeu (1939). Y si el apellido del director se les hace conocido, sí, era el hijo del mismísimo Pierre-Auguste Renoir [2].
Crédito de Henri Cartier-Bresson como director asistente en La Règle du Jeu (1939), dirigida por Jean Renoir

Derrière la Gare Saint-Lazare es el vivo ejemplo de lo que décadas más tarde se conocería como el “momento decisivo”, ese pequeño lapso de tiempo en el cual la fotografía se vuelve fotografía, el momento justo en el cual todos los elementos se unen para dar una imagen única. En esta fotografía (tomada con una Leica por cierto), es el momento justo en el cual el hombre da el salto hacia el vacío, como imitando la pose de la bailarina en el poster al fondo. El momento justo antes de que su talón toque el agua. El momento justo en el cual aún está flotando en el aire. El momento justo congelado para que nosotros como espectadores podamos imaginar qué pasará después, para dar combustible a nuestra imaginación.

La Estación Saint-Lazare posee en 2020 el mismo nombre y la misma ubicación. La magia del internet nos permite ver cómo, 88 años después, las cosas son tan diferentes, pero tan parecidas a la vez.

Además de sus fotografías, Cartier-Bresson tiene un lugar especial en la historia de la fotografía por haber fundado junto a Robert Capa y otros la Agencia Magnum, una cooperativa de fotógrafos cuyos miembros han sido y siguen siendo influyentes en la historia del medio.

 Fuentes

 

[1] Bresson, H. & Gombrich, E. (1998). Tête à tête. Boston, MA: Little, Brown and Company.

[2] Hofstadter, D. (1992). Temperaments: memoirs of Henri Cartier-Bresson and other artists. Nueva York: Open Road Distribution.

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